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¿Es el momento de revisar la cultura empresarial de tu negocio?

Tener una buena idea de negocio y desarrollarla hasta verla convertirse en éxito es sin duda una experiencia muy enriquecedora. Pero, como ocurre en cualquier historia, lo complicado viene una vez que se logra el reto y se cierra el telón: mantenerse en el mercado, seguir atrayendo clientes y encontrar nuestro hueco entre la competencia es, la mayoría del tiempo, una labor de equilibrismo que puede suponer algún que otro susto de vez en cuando. Por eso es importante estar alerta. Para evitar que tu propio desfase te pille por sorpresa, en este post te contamos algunos síntomas que indican que ha llegado el momento de revisar la cultura empresarial de tu negocio.

¿Es el momento de revisar la cultura empresarial de tu negocio?

Las grandes empresas de todo el mundo son un ejemplo claro de esta necesidad de renovarse o morir. Incluso los negocios más inmovilistas, como puede ser un despacho o una gestoría, necesitan un empujón de vez en cuando. Y es que las fórmulas tradicionales de trato al cliente y de venta o de prestación de servicios evolucionan y, al cambiar en otros sectores, acaban arrastrando también a los más tradicionales. En otras palabras, los usos de las empresas más innovadoras acaban siendo imitados por el resto por pura necesidad: toca sumarse al carro o quedar atrás en la carrera con los competidores.

Es sabido que, sea cual sea el tema del que hablemos, siempre es menos traumático un cambio paulatino que un giro radical. Por eso es importante revisar constantemente el rumbo de nuestra empresa y plantearnos qué puede cambiar, sin miedo a ser rompedores y radicales, ni a tener que invertir cierto tiempo y esfuerzo para implantar esas novedades y formar a nuestro personal o cambiar la rutina diaria. Toda decisión bien meditada, bien organizada y con vistas de generar nuevas oportunidades de negocio supone un riesgo (medido) que merece la pena correr.

 

Signos de que toca replantarse la cultura organizacional de tu negocio

Jacques Horovitz y Michelle Jurgens Panak definen cultura organizacional como “el conjunto de valores, conductas y formas de comunicarse que son aceptados por todas las personas de la compañía”. Otros autores se refieren a ella como la “personalidad de la empresa”. Un cambio de cultura, por tanto, supone una gran revolución a todos los niveles, y afecta a la manera en que los empleados hacen su trabajo. ¿Cómo saber que ha llegado la hora de replantarse la cultura organizacional del negocio?

  1. Te sientes mayor o más lento

Si empiezas a hablar de lo bien que lo hace la competencia y ves cómo te adelantan, está claro que necesitas pararte a pensar y tomar decisiones. Parece obvio y, de hecho, lo es, pero muchas veces nos puede la parálisis y solo reaccionamos cuando nos han tomado demasiada ventaja o empezamos a notar que el éxito ajeno se traduce en una menor cuota de mercado para nosotros. Si crees que te están tomando la delantera, es importante no dejar pasar el tiempo: de nada sirve ‘apagar fuegos’ y no redirigir tu negocio porque, con el tiempo, no habrá fuegos que apagar.

  1. Comienzas a no entenderte con la tecnología

Si de repente notas que hay demasiadas novedades tecnológicas que no te suenan de nada, puede que sea hora de pararte a recapacitar. La tecnología no es un fin, sino un medio, y es importante tener claro que su papel es el de herramienta, pero su uso generalizado permite ahorrar mucho tiempo y recursos a las empresas, y si no las aprovechas para hacer más eficiente tu negocio, puede que otros lo hagan y ello les permita tener una ventaja competitiva sobre ti. Es importante mantenerse al día sobre qué hay de nuevo y aprovecharlo para mejorar.

  1. Tu lista de tareas pendientes crece y rebosa

Puede que ya hayas anotado varias cosas a tu lista de tareas pendientes: mejorar tu página web, invertir en publicidad, hacerte con un software que te ayude a mejorar tu gestión empresarial, impartir una formación a tu personal… Tiene sentido que no estemos al día en absolutamente todo y, de hecho, es lo más habitual, pero no deberías llegar a un punto en el que tanta tarea pendiente se convierta en una montaña. Llegado el momento, no sabrás por dónde empezar.

  1. Tu personal no muestra pasión a la hora de ‘vender’ tu empresa

Una empresa que funciona es una empresa de la que sentirse orgulloso. Por eso, si tu producto o servicio está obsoleto o la forma de trabajar y de organizar el negocio no es la adecuada, tus empleados no serán los grandes embajadores de tu marca que te gustaría que fueran. Una forma de evitarlo es hacerte con una solución de gestión empresarial que permita un entorno digital participativo, abierto e informativo. Con ello conseguirás transmitir la cultura de tu empresa, recibir un aporte de ideas horizontal, gestionar todo de forma centralizada y modernizar la gestión del día a día.

Una herramienta que te facilitará –y mucho- esta tarea es a3EQUIPO| portal del empleado , ideada para mejorar la comunicación con tus empleados y transmitir una idea de modernidad y eficiencia. Tanto trabajadores como responsables puedan gestionar información y procesos desde cualquier lugar y con cualquier dispositivo.

 

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