El Reglamento General de Protección de Datos tiene por objeto mejorar el nivel de protección de los datos de las personas físicas cuyos datos personales se someten a tratamiento y aumentar las oportunidades de negocio en el mercado único digital, en particular mediante la reducción de la carga administrativa. 

Nuevo llamado a la acción

 

Objetivos del RGPD 

A.- Mayor nivel de protección de los datos

El principal objetivo del RGPD es ofrecer a los interesados un mejor control sobre sus datos de carácter personal, con medidas como las siguientes:

  • Informar mejor de lo que ocurre con los datos personales una vez se comparten.
  • Facilitar la comprensión de las políticas de privacidad mediante iconos normalizados y un lenguaje claro y sencillo.
  • Reformular los diferentes derechos para mejorar su acceso, especialmente en el caso de menores.
  • Aumentar los derechos sobre los datos personales incorporando el de portabilidad entre proveedores de servicios.
  • Salvaguardar el tratamiento realizado con fines de archivo para investigación o interés estadístico.

 

B.- Mayores garantías de cumplimiento

El Reglamento pretende también aumentar la responsabilidad y la rendición de cuentas de los responsables del tratamiento a fin de garantizar el pleno cumplimiento de las nuevas normas de protección de datos según el principio de responsabilidad proactiva.

Con este fin, establece nuevas medidas de seguridad, la obligación de designar a un responsable de la protección de datos para garantizar el cumplimiento de la normativa en determinadas organizaciones, y sanciones en caso de incumplimiento.

 

C.- Más oportunidades de negocio

El RGPD también tiene como objetivo unificar las diferentes normas europeas que se han ido desarrollando en los diferentes países miembros. Así, ofrece un marco único para todos (aplicable también para aquellos países que ofrezcan servicios online a ciudadanos de la Unión) y salvaguarda la transferencia de datos personales a terceros países.

Facilitando la igualdad de tratamiento, aumentan las opciones de negocio, especialmente en el caso de las asesorías, que podrán sacar el máximo partido de un mercado único digital.